San Luis Potosí, SLP.- En vísperas de la conmemoración del “Día Naranja” o también llamado el “25N” y ante las constantes y múltiples denuncias de acoso y violencia sexual al interior de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, (UASLP) la pregunta es ¿qué se ha logrado superar en los últimos años para erradicar esta grave problemática que enfrentan muchas mujeres entre estudiantes o mismas trabajadoras de nuestra máxima casa de estudios?.
Muchas de estas denuncias desgraciadamente se han quedado en el olvido entre prescripciones y desinterés de las autoridades universitarias, cabe hacer mención que tanto presumen de sus órganos internos como la la Defensoría de Derechos Universitarios, a cargo de Urenda Queletzú Navarro Sánchez, que nada han hecho por defender los derechos y la integridad de estas mujeres, muy por el contrario sólo se ha alentado los procesos jurídicos y se le ha dado más importancia al sindicato de docentes de la UASLP.
Por su parte, el rector de la UASLP el doctor Alejandro Zermeño Guerra, tal parece que no le interesan estas denuncias, pues poco se ha pronunciado o ha dado a conocer resultados o estadísticas que demuestren que este problema va a la baja al interior de los distintos campus.
Es denigrante, que hasta grupos estudiantiles continúen realizando sus actividades como cursos de inducción o fiestas universitarias, donde suceden gran cantidad de actos misóginos como su estandarte y que las autoridades continúen solapando estos actos, que siguen denigrando la integridad de muchas jovencitas.
Zermeño Guerra, solamente se pronuncia para pedir más recursos económicos, pero en materia de seguridad las cosas siguen igual y ni que decir de las autoridades municipales quienes deben ser los encargados de la prevención de delitos, que muy poco han hecho para evitar siga habiendo actos criminales en los exteriores de las escuelas y facultades de la UASLP, los índices continúan a la alza, y solo hablar de lo denunciado pues muchos alumnos que han sufrido actos violentos o delictivos, muchas veces prefieren no denunciar ante la ineficacia de las autoridades, argumentando que solo es una pérdida de tiempo.
En este contexto y hablando de violencia contra la mujer, ya faltan días para que se realice la conmemoración del “Día Naranja” o “25N”, 25 de Noviembre, que nos recuerda la lucha opositora y asesinato de las “Mariposas Mirabal”, tres hermanas que estaban en contra de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo en República Dominicana, por lo que es momento de reflexionar y hacer conciencia de este problema en todos los ámbitos y lugares; no puede ser que en la mayor institución educativa del Estado y reconocida a nivel internacional sigan ocurriendo casos de violencia y acoso hacia las mujeres, esto tiene que ser erradicado pero no solo de la UASLP sino de toda dependencia y ámbito público, ya dejar como autoridades la indiferencia y actuar de manera inmediata y castigar a los perpetradores de estos actos, sean o no de la plantilla administrativa o docente, como se dice coloquialmente “caiga quien caiga” y quitarle poder al sindicalismo nocivo.
Por otra parte, es imperativo generar conciencia en esta moderna y cambiante sociedad, pues los hechos violentos en contra de mujeres continúan sucediendo, el caso más sonado en los últimos días es el feminicidio sucedido en el municipio de Rioverde, con la desaparición de Marion Izaguirre y la después localización de su cuerpo en el vecino municipio de Ciudad Fernández, además de al menos una decena de desapariciones de jóvenes adolescentes, que enciende “los focos rojos” en este municipio, mencionando la ineptitud y desinterés de su presidente municipal Arnulfo Urbiola, que prefiere disfrazarse de Batman y burlase de los rioverdenses mientras el municipio se hunde en la criminalidad total.





