Ratín Patiño es el nuevo Director del Museo Francisco Cosío, y sí, sabemos que falta mucho para el día de los inocentes, pero es más real que el Circuito Potosí.

Cuando se creía que el heredero maldito se había largado del INPODE, resulta que como una cucaracha, solamente corrió hacia otro lado. ¡Y a qué lado!

Hágame el favor, un tipo que ni siquiera sabe escribir sin faltas de ortografía ahora está encargado de uno de los recintos culturales más importantes en el Estado.

Por favor, nos encantaría que el flamante director primero aclarara en una rueda de prensa todos los desfalcos que se aventó durante su gestión de 13 meses en el INPODE y posterior a ello que nos ilustre con sus cátedras culturales indicando los artistas preferidos, las corrientes más importantes exhibidas en este recinto y nos deslumbre con sus bastos conocimientos al respecto.

Pero conociéndolo, ya que lo único que tiene en la cabeza es el fútbol, muy seguramente lo veremos organizando un torneo de tiro al blanco con un balón sobre las pinturas, o quizás un congreso donde los pateabalones tengan que atinarle a alguna parte de las esculturas que ahí se encuentran mientras viste alguno de sus trajes evocando a su gran ídolo en la vida, el respetable Huicho Domínguez, porque al igual que él se ha sacado el premio mayor.