- Hay quienes dignamente reconocen que su momento político y de alta popularidad ha terminado y simplemente desaparecen de la escena pública discretamente.
No es el caso de José Luis Romero Calzada, alias El Tekmol, presunto huachicolero y fallido candidato a la gubernatura del estado.
Y es que mire usted, el payasito de la web metido a dizque dirigente partidistas de un instituto político ya inexistente (¡gracias a Dios!), simplemente ve con tristeza cómo sus seguidores se le van uno a uno.
El caso más reciente es el alcalde Villa de Zaragoza, Guillermo Olvera, quien al más puro estilo británico le dijo al Tekmol: “hasta la vista baby” y ya mejor emigró a otra fuerza política en dónde sí haya hueso que roer y no miserias.
Don Tekmol simplemente no entiende y sí entiende no se resigna e insiste en agarrarse de cuanta hebra política aparezca para —literalmente— treparse.
Hace unos días se dio a conocer la intención de la Alcaldía de Ciudad Valles de “remodelar” la Plaza Principal de esa cabecera municipal, pero dándole en la torre a los árboles del lugar además de otros de sus elementos característicos.
Como era de esperarse, la respuesta popular no se dejó esperar y fue de tal magnitud que la administración municipal finalmente desistió y dijo oficialmente que mejor en otro momento intentarán hacer algún cambio en la mencionada plaza.
Al Tekmol, cual pésimo comediante, se le pasó “el timing” y lo crea o no, está convocando a sus imaginarios seguidores a concentrarse en la Plaza Principal de Ciudad Valles para defender el espacio y el patrimonio cultural.
Ojalá y los huastecos entiendan que la indignación del Tekmol no es más que una patética actuación, pues cuando tuvo la oportunidad de realmente protestar y pronunciarse contra “algo”, simplemente optó por su conveniencia y se quedó calladito, ahora sí que como momia.
Sí, nos referimos al ya lejano tiempo (otra vez, ¡gracias a Dios!) en que Tekmol fue diputado local. En aquel entonces sus representados le demandaron que como su representante, gestionará ante el entonces gobernador Juan Manuel Carreras López, mayor seguridad, pero simplemente no hizo nada. Ni se atrevió a molestar al entonces mero mero de la Seguridad Estatal, el hoy caído en desgracia, Jaime Pineda.
De la misma manera actuó cuando la gente de Villa de Ramos le pidió ayuda para que gestionara ante la secretaria de Salud, la mega transa Mónica Rangel que hubiera medicamentos en su Centro de Salud. El entonces legislador, prefirió quedarse calladito.





