Si usted quiere ver el juego de San Luis contra Monterrey definitivamente la mejor opción es verlo en su casa. Y créame, si se lo digo, es porque es la forma más cómoda y segura de ver un juego.

Con esa logística (es un decir) que tiene el club de no permitir que llegue ningún carro a los alrededores del estadio de fútbol, y mucho menos que los accesos al estacionamiento sean funcionales a pesar de estar rodeado por cuatro avenidas de dos carriles que hasta camellón tienen, deciden que la mejor decisión es que den la vuelta a media ciudad para que solamente tengan un acceso para poder ingresar.
No está usted para saberlo, pero como mi pecho no es bodega, hasta un elemento del primer equipo tuvo que llegar al partido pasado a pie dejando su auto a varias cuadras de distancia porque nadie lo dejó entrar, si ni siquiera él puede, imagine un aficionado común que solamente quiere ir al fútbol a apoyar a un equipo que le ha dado más penas que alegrías y que todavía le complican más su acceso.
En la semana le eché una llamadita a mi oreja que tengo en Tránsito, él mismo me lo confirma: “El desmadre es organizado por el club, ellos son los que están pidiendo que se cerque el estadio, no quieren que se tenga acceso en carro al estadio excepto uno, aunque se genere caos vial». Pobres vecinos, no pueden salir ni entrar a sus domicilios mientras esté el fútbol.
Pregunten por Doña Bertha
De cualquier forma, si usted insiste en ir, no se preocupe que aquí su columna favorita le tiene las mejores recomendaciones, vaya a la calle de Amatista antes de llegar a Malaquita, pregunte por Doña Bertha, ella maneja todo por ahí, puede proporcionarle un lugar de estacionamiento por módicos 40 pesitos, más barato que el estacionamiento del estadio, además de estar sin preocupaciones y sin corajes, si dice que va de parte de este medio incluso le consigue que lo meta a las cocheras de algunos vecinos que no tienen auto.
¡Ah! Y olvidaba la mejor parte, ella sí le echa un ojo para que esté en un lugar seguro, porque el estadio podrá tener muchos vigilantes y “seguridad del club”, pero eso no evita que estén abriendo carros al por mayor y rompiendo vidrios.
Son ya varios los aficionados que después del coraje de ver al San Luis tienen que llegar a ver que su auto fue abierto y ya no tiene estéreo, o les faltan documentos, adicional a los golpes que propinan ciertos animales cuando van al juego, así que ya lo sabe, si tiene que ir al estadio, déjelo con Doña Bertha para que no baile Bertha las calmadas (ese es su slogan).





