Enrique Ponce resultó con una fuerte cornada en el festejo realizado este lunes en la feria de fallas en Valencia, en primero de su lote, segundo de la tarde de la ganadería de Olga Jiménez, el toro lo empitono y lo lanza a buena altura; la caída pareció muy mala. Sufrió una cornada en el glúteo y una rotura de ligamento lateral, por lo que su temporada quedará interrumpida por tiempo indefinido.

PARTE MÉDICO
Enrique Ponce fue operado de «una cornada en región proximal del muslo izquierdo infraglútea que interesa piel tejido celular subcutáneo, fascia superficial, seccionando el glúteo mayor, con una trayectoria ascendente de 12 centímetros y otra descendente de 5 que alcanza el isquion». Además, sufre «rotura del ligamento lateral interno de la rodilla izquierda, rotura del ligamento cruzado [ya tenía una antigua lesión] y hemartros a tensión. Pronóstico grave. Se inmoviliza con una ortesis estabilizadora de la rodilla en extensión». Fue trasladado a la Casa de Salud «para estudio de imagen». Dada la gravedad de la lesión, se prevé una larga convalecencia.

Todo hacía pensar en un festejo grato, con dos conmemoraciones. Hace 60 años, tomó la alternativa, en la corrida de Fallas, Curro Romero. Tal día como hoy, hace 100 años, nació el Valencia Club de Fútbol.

Diego Ventura, en el primero, realiza una faena madura, medida, pero falla con el rejón de muerte. En el cuarto, calienta el frío ambiente el precioso «Sueño», galopando a dos pistas. Yendo hacia atrás y quebrando, muy en corto, «Nazarí» juguetea con el toro, que se ha parado pronto. Levanta un clamor al clavar a dos manos con «Dólar», sin riendas ni cabezal. Mata a la segunda y corta una oreja.

Toñete tomó la alternativa, el joven diestro puso voluntad pero los enganchones deslucen la faena, rematada con un arrimón, desplante y estocada caída. Mata el toro que ha herido a Ponce.

El último del encierro fue muy suelto, realizó una labor empeñosa, al final, consiguió alguna serie más lucida y todo quedó en silencio.