A nada de que se cumpla un año de que Edmundo Ríos y su pandilla viniera a hacer una tormenta en el deporte estatal, seguimos sin ver nada de avances pero sí muchos malos manejos. Y sí, hay una “herencia maldita” como lo expresan las campañas de gobierno, pero si alguien llega con un cambio de timón es porque le tiene que entrar con todo.

Lo único que hemos visto en casi un año son quejas, escándolos de parejitas que andan echando pasión y no precisamente por el deporte, un animal que aulla en su incompetencia y soberbia administrando unidades deportivas siendo casi un aviador, ratas de dos patas que se la pasan fumando y sacándose fotos con futbolistas en horario laboral y gente que no está dispuesta a cumplir con lo que el Gobernador Ricardo Gallardo les exige, que es ¡Ponerse a trabajar!, ya aunque sea 12 horas al día.

SIN APOYOS

Resulta una verdadera vergüenza ver que los atletas que van a eventos nacionales e internacionales tengan que organizar cooperachas, rifas, ir a lavar autos en las esquinas, para poder tener recursos que les permitan representar al Estado de San Luis Potosí, ya mejor tuvo que entrarle al quite Deporte Municipal, ¡imagínense!

Ahh, pero luego van a querer colgarse las medallas de todo lo que ganan y andan viajando según eso “para apoyar” al deporte potosino pero se les ve que solo lo hacen para ir a ver otros deportes. ¿Y el trabajo? ¡Bien gracias! No moleste que aquí solo queremos resultados sin esfuerzo.

ROBO A MÁS NO PODER

Ojalá que el Congreso del Estado pueda llamar a rendir cuentas a quienes dirigen el INPODE porque entre venganzas, caprichos y eventos que no dejan nada para el pueblo potosino, lo que merecen más que un aplauso es un juicio.

¿Alguien me puede decir qué dejó el evento con los ex compañeros de “Ratín” Patiño sobre FutTenis y FootGolf? ¿Son deportes que compiten al menos en los juegos centroamericanos, panamericanos o de perdido en alguna forma profesional? ¿Hay academias sobre eso? ¿Alguna competencia oficial avalada por alguna federación internacional? Díganle a “Ratín” Patiño y sus secuaces que aquí lo esperamos para dar aclaraciones, pero siempre los vemos tan calladitos que afirman esa frase de: “el que calla otorga”.