El FC Barcelona inició su pretemporada con una derrota de dos goles contra uno frente al Chelsea, en un partido en que que se disputó en Tokio, y que sirvió para mostrar las nuevas caras del equipo de Ernesto Valverde pese a que el francés Antoine Griezmann tuvo que abandonar el terreno de juego con molestias al acabar la primera parte.

Abraham anotó el 0-1 en la parte final del primer tiempo tras un error colectivo del Barça y Barkley sentenció, cerca de acabar el choque, con un disparo lejano y ajustado que sorprendió a Neto.

Al Barcelona evidentemente se le notó falto de ritmo aunque desde este momento se percibe el liderazgo que se le supone Frenkie de Jong.

De pronto el Barça se hizo dueño absoluto del juego, con De Jong ejerciendo de líder indiscutible, pidiendo el balón y moviéndolo con agilidad, llegando el equipo azulgrana al área de Kepa con peligro.

Pero todo lo que no aprovechó el Barça sí lo acabó haciendo el Chelsea. Si Neto se mostró magnífico de reflejos en un balón envenenado que había rechazado Todibo, no acertó a nueve minutos del final a adivinar la dirección de un disparo lejano de Barkley, que se coló ajustado al poste para sentenciar la derrota.

Recortó en tiempo añadido Rakitic con un disparo soberbio desde fuera del área, pero no tuvo tiempo para más.

Se estrenó el Barça en Tokio con buenas sensaciones y mal resultado. Mostró lo mucho que puede ofrecer De Jong, el descaro conocido de Riqui Puig, el buen hacer de Todibo, la personalidad de Griezmann (con temor por la lesión) y la personalidad que se le supone al equipo en general.