El Atlético de Madrid tuvo suerte en un gol de rebote en un penal fallado ya que fue todo lo que necesitó para sacar la victoria por 1-0 sobre Leganés en el encuentro disputado este sábado en el Wanda Metropolitano.

El Atlético sigue vivo en Liga, pues se mantiene a cuatro puntos del líder Barcelona, pero más en Champions League y con eso en mente saltó a la cancha ante Leganés.

Diego Simeone dio descanso a los titulares Alvaro Morata, Diego Godín, Juanfran y Saúl Ñíguez, que solo jugó en la segunda parte, pensando en el encuentro frente a la Juventus del próximo martes en el que se juega el pase a cuartos de final de la competición europea.

Por su parte Leganés contó durante los noventa minutos con la presencia en el terreno de juego del defensa mexicano Diego Reyes.

Pero hasta que el Atlético de Madrid no se encontró con un golpe de suerte, en un tiro desde los once pasos, le fue imposible derribar el muro.

Saúl, que acaba de entrar al terreno de juego, fue el encargado de cobrar desde los once pasos. Le pegó fatal, poniéndosela en bandeja a Andriy Lunin. El ucraniano metió las manos a tiempo para rechazar, pero con tan mala suerte que el balón le cayó en los pies al mediocampista español, que no desaprovechó su segunda oportunidad y puso el 1-0.