Con un encierro que no fue el anunciado por la empresa se dio la primera corrida del año en la plaza de toros Fermín Rivera-El Paseo en donde se lidiaron cuatro toros de Rancho Seco, de presencia en general y uno del Vergel y uno más de Julio Delgado para el rejoneador Diego Ventura.
Antes de iniciar el festejo se realizó un homenaje al torilero Fernando Lemoine quien falleció hace unos días y que por 25 años había fungido como torilero de la plaza. También se realizó una vuelta al ruedo por parte de todos los participantes en el festejo, donde matadores y subalternos exigieron respeto a las corridas de toros ante la amenaza de prohibir los festejos en nuestra ciudad por parte de un diputado local.
Diego Ventura abrió plaza con un toro de la ganadería del Vergel, con el cual estuvo muy bien entusiasmando al público, lamentablemente mató de mete y saca, la gente pidió la oreja y el juez la otorgó.
Con el cuarto de la tarde un toro de Julio Delgado, Ventura volvió a poner de cabeza la plaza con una actuación soberbia y como despachó de una gran estocada se cortó las dos orejas ante la aclamación de los aficionados.
El segundo de la noche fue para Ernesto Javier “Calita” quien ante un toro Bien presentado de la ganadería de Rancho Seco cuajó una buena faena que echó a perder con la espada al pinchar hasta en cinco ocasiones antes de despachar al barco toro de un bajonazo. Escucho dos avisos.
Con el quinto de la noche el “Calita” de nueva cuenta se puso pesado con la espada y se volvió a retirar entre abucheos a pesar de realizar una buena faena que malogró con el estoque.
Gerardo Adame lidió al tercero de la noche de Rancho Seco, “Berrinche” de 470 kilos, mismo que protagonizó un espectacular tumbo al picador, situación que al prever le afectó en la lídia ya que no se prestó para mayor cosa, por lo que el hidrocálido abrevió y entró a matar señalando un pinchazo y una habilidosa estocada al encuentro, además de seis pinchazos y una nueva estocada. Se retiró entre abucheos.
Con el que cerró plaza el hidrocálido estuvo de nueva cuenta en plan grande y como ahora si mató de estocada cortó una oreja.





