José Luis Ruíz Contreras, fiscal General del Estado, reconoció que no hay avances en el caso de Eduardo Córdova, el ex sacerdote acusado de abusar de decenas de niños, pues aún se continúa con los actos de investigación para dar con su paradero, aunque ya han pasado ocho años desde que el 25 de junio de 2014 se emitió en 180 países su ficha roja, a través de la Policía Internacional (Interpol).
A pregunta expresa sobre si habría ex funcionarios o figuras políticas y religiosas involucradas en la fuga del ex cura, el fiscal señaló que no se atrevería a definir ese punto, pues la Fiscalía General del Estado se encuentra abocada en la búsqueda y localización del presunto.
El ex sacerdote conservó su posición bajo el mando de dos arzobispos en San Luis Potosí, Arturo Antonio Symanski Ramírez, quien lo ordenó en 1988 y lo nombró representante legal de la Arquidiócesis y Luis Morales Reyes, quien lo sostuvo como representante legal, aún con las denuncias internas que desde 1998 recibió en su contra.
En otro tema, el fiscal general del estado reconoció que hasta el momento no existen denuncias de la comunidad LGTB por agresiones u otro tipo de delitos en razón de género, aunque destacó que estas denuncias no se han presentado al menos, en lo que él lleva al frente de la Fiscalía.





