Luego de un trepidante empate a dos goles en el tiempo reglamentario u en los dos tiempos extras el Liverpool se coronó en la Supercopa de Europa.

El campeón de la Champions, Liverpool y el campeón de la Europa League, Chelsea se midieron en busca de la supremacía del “viejo continente”, dejando el claro que en este momento la mejor liga del mundo es la inglesa.

Durante los primeros 45 minutos el francés Oliver Giroud puso adelante al Chelsea al 36, mientas que El Liverpool emparejó el marcador apenas iniciada la segunda parte por conducto de Sadio Mané, quien a la postre sería un factor fundamental para la conquista del título de los Reds.

Durante el transcurso de los 90 minutos de juego el marcador se mantuvo con la igualada a un tanto, por lo que se fueron a tiempos extras en donde Sadio Mané le dio la vuelta al al marcador con su segundo de la noche al minuto 95 del primer tiempo extra, pero antes de que terminara esa parcialidad, Jorginho al 101, de penal volvió a emparejar las cosas.

Ora el segundo tiempo extra el marcador ya no se movió y llegaron los penales.

Los primeros nueve disparos desde los once pasos entraron al marco, y cuando se iba a tirar el último de los reglamentarios antes de llegar a la muerda súbita tocó turno a Tammy Abraham, tenía que anotar para llegar a la muerte súbita, si fallaba Liverpool sería campeón, sucedió lo último toda vez que Adrián San Miguel le detuvo el disparo y los reds se alzaron con un título más.