Ante poco más de un cuarto de plaza, por fin regresaron a San Luis Potosí las novilladas, mostrando caras nuevas que seguramente en el futuro refrescaran la baraja taurina de nuestro país.

Muy necesarios resultan este tipo de festejos en donde jóvenes con ganas de figurar se presentaron ante la afición potosina que se mostró complaciente ante los actuantes, tal y como debe de ser en este tipo de festejos.



Voluntariosos los tres alternantes quienes demostraron ganas de sobresalir en la profesión y si bien les faltan todavía argumentos en su tauromaquia quedó demostrado que tienen potencial para poder despuntar en sus respectivas carreras.

Se lidió un fuerte encierro de la ganadería queretana de Xajay sobresaliendo el que abrió plaza un toro hecho y derecho de 480 kilos que fue aplaudido a su salida y en el arrastre y ante el cual el potosino Ricardo De Santiago cortó la única oreja del festejo.

El novillero de casa mostró un toreo variado de capa, puso banderillas y con la muleta le pudo al bravo astado, lo mató de estocada y se le otorgó la oreja. Con su segundo de la noche volvió a demostrar valor al recibirlo a portagayola, de nuevo con más voluntad que certeza como las banderillas, realizó una buena faena, lamentablemente no pudo matar y le sonaron los tres avisos. El novillo fue apuntillado en el ruedo.


“Amiguero” de 426 kilos fue el segundo de la noche con cual el tlaxcalteca Jesús Sosa pudo lucir, a la hora de matar fue alcanzado sin consecuencias por el novillo el cual tardó en doblar, escuchó dos avisos. “Chelelo” de 392 fue el quinto de la noche con el cual Sosa realizó una faena completa, mató de estocada, pero el novillo tardó en doblar y escuchó un aviso.


“Debutante” 370 fue el tercero de la noche un novillo de que tuvo una embestida incierta que impidió el lucimiento del español Daniel Medina y que al final se retiró en silencio. Cerró plaza “Chaparro” de 450 kilos, el español pasó inedito de capa, al igual que en la faena de multa, pocos argumentos mostró ante la afición potosina de cara a su presentación en Sevilla. Mató de estocada por lo que hubo leve petición de oreja.