• Documento filtrado reconoce que la situación delictiva de la entidad no representa un riesgo para la seguridad
Tras la masiva filtración que el colectivo Guacamaya realizó de documentos hackeados a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) una editorial de un periódico potosino da cuenta del documento “Panorama Delictivo” que incluye detalles de los grupos delictivos que operan en territorio potosino y revela que San Luis Potosí no representan un riesgo para la seguridad, más bien la entidad es considerada un paso obligado por su conectividad.
El documento destaca que la incidencia delictiva de la entidad se ha mantenido por debajo de la media nacional y, en homicidios dolosos relacionados con delincuencia organizada, se mantienen en niveles bajos y cita: “no constituye un riesgo para la seguridad pública, sin embargo afecta directamente a la sociedad, lo que se traduce en una percepción de inseguridad. Los medios de comunicación influyen en la opinión pública generando incertidumbre cuando se suscitan eventos relacionados con la delincuencia organizada y los homicidios del sexo femenino”.
La filtración también expone que el centro de distribución de Estafeta que se ubica al lado del aeropuerto potosino, se utiliza para el tráfico de drogas, armas, municiones y medicamento controlado, hecho demostrado con los aseguramientos por el personal militar como: 356.88 Kg De marihuana, 98.834 Kg de Metanfetamina (cristal), 1,260 Kg De Cocaína y 5,990 pastillas.
“La incidencia delictiva relacionada con la delincuencia organizada, hasta el momento no pone en riesgo la seguridad del estado, debido a que los grupos con presencia en esta entidad se mantienen con un bajo perfil en sus actividades, sin embargo por la colindancia con los estado de Zacatecas, Tamaulipas y Veracruz, no se descarta que el índice delictivo pudiera repuntar paulatinamente, por la incidencia que se registra en citadas entidades”, refiere el documento.
También descarta que el estado sea considerado un lugar de siembra y cosecha de enervantes y más bien como un paso obligado principalmente al norte del país, al destacar las sesiones de coordinación estatal diarias donde se implementan acciones para reducir el índice delictivo.
El hackeo del colectivo Guacamaya señala que los líderes de las organizaciones delictivas mantienen un bajo perfil y operan mediante la clandestinidad, empleando fachadas y se mantienen en constante movimiento con los estados colindantes, para evitar ser localizados por las autoridades, además de que las fracturas internas dificultan la identificación
Finalmente expone que delitos como homicidios, secuestros, extorsiones son realizados por grupos delictivos, otros delitos del orden común como homicidios son por riñas entre pandilleros dedicados al robo patrimonial, consumo de drogas y bebidas alcohólicas, y finalmente otros robos patrimoniales los realizan bandas de personas locales y foráneas.





