Decepcionada de más autoridades deportivas mexicanas la esgrimista queretana Paola Pliego renunció a representar a nuestro país, ahora lo hará por Uzbekistán.
La acusaron de dopaje y se perdió los Juegos Olímpicos de Río 2016, al final comprobó su inocencia, en noviembre del 2016, la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) la exoneró, pero la corrupción en el deporte mexicano ahora la hace renunciar a su país, lamentable.
Pliego no dejó “títere con cabeza” en sus acusaciones a las autoridades deportivas mexicanas, Ana Gabriela Guevara, directora general de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Carlos Padilla, presidente del Comité Olímpico Mexicano, Alfredo Castillo, exdirector de la Conade, ninguno se salvó de ser señalado por la esgrimista quien en su texto dejó claro su decepción, por la poca empatía de Guevara, la poca palabra de Padilla y la injusticia de Castillo.
«Ante los atropellos e infamias de los que he sido víctima por las autoridades deportivas mexicanas, he decidido aceptar representar a otro país que generosamente me ha abierto sus puertas», reveló.
La atleta tendrá su primera competencia con Uzbekistán en el Campeonato del Mundo de Budapest para buscar su pase a Tokio 2020.
Cabe recordar que Paola no fue inscrita por la Federación Mexicana de Esgrima en competencias internacionales de los últimos tres años. Sin palabras. La mejor representante del sable en los últimos años, no fue inscrita por la Federación Mexicana de Esgrima que encabeza Jorge Castro a competencias internacionales en los últimos tres años.
Dejamos el texto completo con el que la queretana se despidió de nuestro país.





